los Ultra-red (dublín, irlanda) grupo de activistas sonoros, promotores de un sello de electrónica y
otras expresiones artísticas y políticas (Public
Records), hablan de su visión de la música, de sus intervenciones, la utilización del mp3 y otros elementos desestabilizantes, y de su relación con las instituciones del arte. “En una era supuestamente post-política, ellos
se niegan a hacer desaparecer los fantasmas de la utopía, la lucha y el
antagonismo” M.F.
"Nosotros fuimos de la nueva economía
a una economía de guerra, eso hace las cosas bastante más complicadas. Ahí
entra la Nueva Sinceridad[1], la guitarra folk
, y eso abre una nueva posibilidad para ser nostálgicos de la música electrónica".
Dont
Rhine de Ultra-red esta
reflexionando sobre el lugar de la electronica en el mundo post 9/11."Tenemos
cinco discos que nadie va a editar por una especie de conservadurismo, creo. Las
vocales están empezando a aparecer, la gente empieza a escribir canciones. Entonces
estos cambios y movimientos hacen ciertos tipos de prácticas posibles y ciertos
tipos de prácticas están expropiadas.
El sonido y la metodología de
Ultra-red no pueden estar más alejados de aquellos de la Nueva Sinceridad.
Sus grabaciones, transmisiones de radio einstalaciones son extrañas síntesis que no pueden ser confortablemente
clasificadas como arte sonoro, música electroacústica, ambient o intervenciones
políticas. Las "acciones sonoras" de Ultra-red combinan el calor de la
militancia con la frialdad Cageana, la espontaneidadde las protestas callejeras conlos procesos de manipulación mecánica.
Las voces tienen una
participación muyimportante en sus
piezas sonoras, pero estas voces están muy lejos de las melodías folk de los
trovadores de la Nueva
Sinceridad, y sus supuestas connotaciones de autenticidad no
mediada. Las entrevistas y grabaciones de campo que generalmente sirven de base
para sus acciones sonoras son cut-ups, están loopeadas, expuestas unas sobre
las otras, glitcheadas (con ruido digital).
"Glitched" es una palabra clave. Cuando
Ultra-red emergió en mitad de los noventa sus pares parecían ser unidades como Oval, que hace musica con chirridos,
clicks y saltos digitales. Era adecuado que dos de los Lp de Ultra-red más
reconocidos, Second Nature de 1999 y Structural Adjustments del 2000, hayan aparecido en el sello Mille Plateaux; suinterés por combinar la teoría y política con
clicks los convirtieron, en varias maneras, en el número perfecto de Mille
Plateaux. Las luchas sociales que las grabaciones documentan, desde sexo
homosexual en espacios públicos, en el caso de Second Nature y proyectos de vivienda pública en el caso de Structural Adjustment fueron reducidos a
lo que se convertiría en la firma reconocible de las estrategias sónicas de Ultra-red.
Es el mejor momento una década desde esos
lanzamientos en Mille Plateaux y estamos hablando en un bar en Goldsmiths, Universidad
de Londres, donde el veterano de Ultra-red Rhine está flanqueado por dos
miembros más nuevos del colectivo, Manuela Bojadzijev y Janna
Graham, ambas con conexiones con Goldsmith: Bojadzijev es una
conferencista en sociología, mientras que Graham es una estudiante de PhD en
cultura visual. Ninguna de las dos son académicas de jaula de cristal-
Bojadzijev tiene experiencia trabajando con el grupo berlinés anti-racista Kanak Attak, mientras que Graham estuvo
relacionada con la pedagogía radical en Canadá. Sus perfiles dan una idea de la
manera en que Ultra-red conecta la teoría a la acción política, mientras que al
mismo tiempo señala algo acerca de la naturaleza internacional de la
organización. "Una de las cosas interesantes de Ultra-red", Bojadzijev señala,
"es que realmente se organiza para trabajar en un nivel internacional, entonces
hay gente en Estados Unidos, en Canadá, en Gran Bretaña y Alemania que están en
posición de comunicarse y, principalmente, de hacer proyectos".
La presencia de Bojadzijev y Graham en Ultra-red
es parte de un cambio en el autoentendimiento del colectivo: desde 2004, Ultra-red
se ha clasificado no como un colectivo de activistas de audio sino como una
"organización estético-política". Este reposicionamiento es, al mismo tiempo,
un llamado a la politización del "sound art", y una reafirmación de la
importancia de la prácticas sonoras experimentales (las cuales, bastante
seguido, hasta sus adherentes están contentos de considerarlas socialmente
irrelevantes).
Ultra-red pertence a una largamente
establecida, pero ahora asediada, trayectoria de modernismo izquierdista-que
incluye grupos como los dadaistas y situacionistas, y teóricos marxistas
como Walter Benjamin y Louis Althusser-que siempre han
prespuesto que el arte experimental y las politicas radicales se implican una a
la otra. Ellos han unido estas teorías políticas (para nada homogéneas) con
ideas sobre sonido que han puesto en cuestionamiento modelos tradicionales
sobre cómo la música es producida y consumida. "Mucho de lo que hacemos y
decimos está visitado por el fantasma de Cage,
el es un presencia permanente", dice Rhine, al mismo tiempo que el compromiso
que tuvo Ultra-red con los discursos en relación con el género Ambient les permitió "lanzar una crítica
sobre las discusiones alrededor del sonido y sus relaciones con la cultura del
consumo tal cual existía hasta ese momento, entonces eso nos permitió ocupar y
apropiarnos de lo que Eno y otros han abierto; e insinuar las políticas contra
Eno mismo y cualquier otra persona en ese momento".
La idea
de que hay una dimensión política en todo proceso estético se convirtió en un
lugar común para cualquier discurso de curador, pero más que demandar que el
arte se comprometa con la política, la afirmación de que el arte ya es
inherentemente político ha tendido más a servir como una cohartada para el
aislamiento de un alto arte institucionalizado de las verdaderas luchas. Las
instituciones se encuentran rehabilitadas de los ataques realizados hacia ellas
por gente como Duchamp y Debord, quienes eran profundamente suspicaces de las
maquinarias de prestigio de las cuales se aprovecharon los espacios de arte.
Como los situacionistas antes de ellos, Ultra-red
cree que la política no puede ser representada adecuadamente en las galerías de
arte o como objetos de audio inertes. Si su acercamiento es muy diferente del
de las altas artes que se confina solo se ven atraídos por las ideas e imágenes
de la política, es porque todos los miembros de Ultra-red están relacionados
con organizaciones de base. Su objetivo es comprometerse con la acción política
y al mismo tiempo pensar en las formas en las cuales organización política ya tiene
sus dimensiones estéticas. "Corriendo el riesgo de sonar grandioso", dice Rhine,
"con Cage la idea era que el compositor no está componiendo sonidos sino
componiendo nuevas formas de escuchar. Uno está organizando la escucha,
entonces el artista sonoro organiza el sonido como una estrategia política. Si
vamos a tomar eso en serio, entonces los organizadores ya están inmersos en
operaciones estéticas".
Los discos-grabaciones de Ultra-red no están
concebidos como estamentos terminados, definitivos sino como intervenciones
contingentes, capaces de moverse, mudarse en cualquier momento, aun cuando Ultra-red
todavía no está asentado en una estrategia para lograr este actual despliegue
más efectivamente. "Esto ha sido un problema constante para nosotros", Rhine
acepta.
"Creo que nunca vamos -bueno, al menos yo- a
estar en una posición de poder llegar a una conclusión definitiva sobre la
relación entre la acción y el disco o album como concepto. Y quizás a los 45
años ya no tendría que hacerme tanto problema por eso", ríe, "o quizás sea que
la misma tensión es lo que lo hace más productivo. Cuando hicimos nuestros dos
primeros albums para Mille Plateaux esta era la pregunta: OK, qué hacen estos
albumes? Están buenos, pero qué hacen o generan? Y el segundo album,
específicamente, tenía una utilidad después de ser producido dentro del espacio
en el que fue producido, si se quiere. Pero no pudimos descubrir cómo esa
utilidad, post-objeto, podía ser formalizada más todavía. Y eso ha sido una
lucha para nosotros en los últimos 5 años, es decir, como formalizar la experiencia
de escuchar el disco".
Los roles de Cage y el educador teórico Paulo
Freire han sido cruciales en el desarrollo de estas formas de escuchar,
como otro miembro de Ultra-Red, Robert Sember, enfatiza via email.
"Estamos profundamente en deuda, tanto con Cage como con Robert Rauschenberg por nuestro entendimiento de la potencial
participación del silencio y la superficie vacía y hemos, repetidamente, hecho
referencia a sus trabajos, particularmente 4'33''
de Cage y White Paitings de
Rauschenberg. Ambas piezas nos han ayudado promulgar la observación de Paulo
Freire que "el silencio es la condición para escuchar", una condición
fundamental para los procesos participativos. Nosotros nos hemos desarrollado a
partir de estas piezas, en conjunción con varios elementos de música
electroacústica, minimalismo y conceptualismo, lo que se puede llamar "una
estética del análisis" o "una estética de la organización". Esta es una estética
que comienza con el silencio y vuelve a él y a la página en blanco. En el transcurso
de este retorno los participantes habrán presentado estamentos, declaraciones,
habrán escrito reflexiones sobre las condiciones de sus experiencias y las de
otros, y habrán discutido sus reflexiones. Sin embargo estas "revelaciones" no
están congeladas sino que organizan el silencio y la superficie vacía para un
análisis futuro".
Fundado en Los Angeles en 1994 por Rhine y Marco
Larsen; compañero y activista por el movimiento del SIDA; Ultra-red
actualmente está compuesto por un número de diferentes grupos que trabajan
internacionalmente. "Hubo un momento hasta, más o menos, el 2003, en donde, por
algo más de cinco años -tal vez más- donde eramos una banda de cuatro personas",
explica Rhine, "y nos presentabamos como tal, nos organizábamos como tal y
hacíamos eventos como tal". Ese cuarteto estaba integrado por Rhine, Pablo
García, un activista de base relacionado iniciativas educativas y Leonardo
Vilchis y Elizabeth Blaney, quienes eran organizadores del el grupo de
derechos de inquilinos, Union de Vecinos. "Este cuarteto fue
comisionado en Dublin para hacer un proyecto de un año sobre los proyectos de
vivienda gubernamentales en Irlanda y ese proyecto nos llevó a una especie de
crisis pero también nos trajo cierta claridad acerca de lo que eramos capaces
de hacer". El proyecto que surgió del compromiso con el Concejo Municipal de
Ballymun de Dublin, The Debt (La Deuda), ciertamente tiene un
aire ominoso, especialmente los largos y amenazantes paisajes electroacústicos
sin voz de tracks como "Temporary
amenities" y "Against a natural
history of wind".
Después de The Debt, ultrared comenzó a
trabajar con la estructura de grupo que usan ahora. En estos momentos, hay dos
grupos activos. En Gran Bretaña, Bojadzijev y Graham están trabajando con Elliot
Perkins; también un miembro del grupo antiracista Monitoring Group; en proyectos relacionados con la raza. En los
Estados Unidos, Rhine continúa trabajando en proyectos conectados con HIV con
Robert Sember, quien tiene experiencia en estudios de performance, y Taisha
Paggett, coreógrafa y bailarina. Ultrared no lleva adelante una "activa
investigación en el campo político" en los cuales Leonardo Vilchis y Elizabeth
Blaney están más relacionados, pero aunque ellos "no estén en la estructura
formal de Ultra-red, participan mucho de Ultra-red".
La frase "segunda naturaleza" (second nature)
sintetiza bastante lo que es Ultra-red. En un nivel, "segunda naturaleza" es el
mundo social descrito por Althusser y Debord, un set de hábitos aprendidos y
rituales amortiguadores tan familiares que son experimentados como naturales (y
por lo tanto incapaces de ser cambiados). En otro nivel, "segunda naturaleza"
alude a una "pastoral urbana", la utopia "queer" (gay) escondida en el parque
Griffith de Los Angeles, en el cual las barreras policíacas entre lo público y
privado están borradas, y una nueva "sexualidad sin identidad" puede ser
practicada. El objetivo es moverse del primero al segundo-"to retrace" (volver
sobre los propios pasos), como el slogan en la tapa de "Second Nature"
establece, "los pasos del establecido, de vuelta a lo utópico".
Cualquiera sea su contenido político oficial,
la música electrónica; solo por sus propiedades formales; ha jugado un rol en
la desnaturalización de las condiciones sociales existentes. Igualmente el
poder desnaturalizador de la música electrónica ha sido socavado en años
recientes por dos cosas, sus propios impases, su fracaso de poder
autoregenerarse; y por el desplazamiento que tuvo la música electrónica por, lo
que Rhine llama, la Nueva
Sinceridad, i.e. freak folk, free folk, nu folk, etc.
"La consolidación siempre arriba en los
momentos de fatiga", Ultra-red escribió en 2005, lamentando la forma en que
"la composición Post-Ambient de Sonidos Digitales Procesados (DSP)" se ha
calcificado en una serie de convenciones genéricas al mismo tiempo que el movimiento
social global anti-bélico había fallado en detener la invasión a Irak. Rhine
bromea acerca de que el "no quiere ser un adulto de mediana edad que dice, a
dónde está la política?" pero está conflictuado sobre lo que el percibe como la
evacuación de la política de la música electrónica. "Una gran exageración pero,
por qué no?", ríe. "Como si hubiera habido alguna vez un momento en donde la
música electrónica fuera el sitio para...""Una organización revolucionaria",
agrega Janna Graham.
"Estamos en un momento raro", Rhine sostiene,
"donde la música electrónica existe dentro de (un)a (estado de) melancolía. Siempre
ha habido una nostalgia en la música electrónica, una nostalgia por el futuro. Uno
siempre se vuelve nostálgico por el pasado cuando no se tiene certeza sobre el
futuro, y uno solo se vuelve nostálgico por el futuro cuando no se tiene
certeza sobre el pasado". La falta de certeza sobre el pasado y el futuro es
endémico en una economía capitalista que ha hecho de la inseguridad y la
inestabilidad sus condiciones permanentes. De más está decir que la música no
ha sido inmune a esta precarización generalizada y, es claro que, que los
viejos paradigmas de consumo, compras al menudeo y distribución se están
desintegrando con el downloading eclipsando el objeto físico, las disquerías
cerrando y el arte de tapa desapareciendo.
Ultra-red respondió a estas presiones y cambios
fundando Public Record, un sitio web donde exponen sus sonidos, videos y
escritos. Rhine dice que esto es porque ningún sello va a editar su música.
Pero el cambio a una distribución online los ha dejado, como a tantos otros,
suspendidos en un espacio entre dos economías: el viejo circuito en el cual los
músicos eran soportados económicamente por las ventas del objeto físico y un
nuevo arreglo cuyas reglas todavía están por determinarse. The Wire es una de las pocas publicaciones que puede hacer una
crítica de los discos de MP3 de Ultra-red, dice Rhine, y como consecuencia de
no editar un CD en gran parte de la década, ellos "no han sido invitados a
tocar en ningún evento de música o festival en cuatro años". El CD, dice Rhine,
"nos dio este pequeño objeto que funcionó como carta de presentación que logró
que nos invitaran a festivales. Y cómo conectarnos con esta audiencia era la
gran pregunta, pero Public Record tiene esta otra función donde tenemos
completo control de lo que hay ahí y eso se convirtió en un site para poder
circular cosas de formas que con los albumes no hubieramos podido circular".
La introducción online de Public Record da la
impresión de que se trata de un proyecto basado en el duelo y la melancolía:
"Uno puedo interpretar reductivamente a Public Record como un archivo de
muerte: una muerte de movimientos sociales, una muerte de coaliciones,
campañas, utopías, luchas y una muerte del socialismo. Una interpretación como
esa perdería el punto profundamente. Sin mencionar que una lectura como esa
sería solamente posible cuando el archivo no es usado. Al escuchar, uno
invariablemente queda atrapado en la grabación y sus connotaciones políticas".
Es por esta referencia a estas "muertes"
múltiples que hace a Public Record parte del momento "hauntológico"
(proveniente del movimiento "Hauntology"[2]) de la música de
esta década. Mientras otros ejemplos de sonido hauntologico -Burial, The
Caretaker, Ghost Box- han hecho referencia a la política solo de pasada e
implícitamente, la abierta orientación política de Ultra-red los convierte en
hauntologicos en el sentido en que Derrida define el término cuando lo
acuño en su "Espectros de Marx". En
una era supuestamente post-política, ellos se niegan a hacer desaparecer los
fantasmas -de la utopía, la lucha y el antagonismo.
Cuando hice la crítica de tres ediciones de la
serie AIDS Uncanny en 2006, An Archive of Silence, The Minutes y The Minutes International (The Wire 279) dije que sonaban como "el
disco The Idea of North de Glenn Gould remixado por The Bomb Squad". Estos albumes
hipnóticos, desestresantes e inspiradores son grabaciones de ausencias y muerte
(en un momento uno de los parlantes habla acerca de ir a "22 funerales y
velatorios en el último año") que, en el mismo acto de archivar, contribuyen a
la lucha que ellos están documentando. An
Archive of Silence comienza con una espectral reedición del himno House de Mr. Fingers de 1986,"Can
you feel it?", antes de moverse a una serie de versiones de 4'33'' de John Cage grabados en sitios
de significancia para el movimiento activista del SIDA. En contraste con los
museos, que asigna a los artefactos un lugar en una narrativa histórica inamovible;
supuestamente terminada en la actualidad; el archivo hauntologico tiene una
función práctica: sus recursos tiene la intención de ser usados, aplicados a la
coyuntura actual.
Además de contener sus reflexiones sobre "la
muerte del comunismo", "Espectros de
Marx" fue la respuesta de Derrida a la eterización de la cultura del
ciberespacio: en esos momentos una problema solo de especulación, ahora algo
con lo que los músicos y artistas tienen que convivir, entenderse. La hauntologia es una condición general en
la cultura digitalizada. Los problemas con los que Ultra-red ha estado
luchando-como mantener un ingreso de dinero constante y un perfil público si, al
parecer inevitablemente, el formato de CD desaparece-afecta a todo el mundo que
se encuentre conectado a la red.
"De alguna forma", dice Rhine, "nosotros
podemos ver la producción de MP3 y sellos de MP3 como una continuación del
proceso de desnaturalización, en un nivel simplista y reduccionista,
cuestionando la necesidad del aparato. Esto crea una enorme ansiedad al aparato
tal cual fue constituido, el cual incluye las publicaciones relacionadas con la
música. Si uno puede bajar los MP3s gratis, por qué deberíamos comprar
publicidad?. Entonces, por qué una revista de música criticaría discos de MP3
cuando esos sellos que editan los discos no van a comprar un espacio de
publicidad. En ese momento, dónde está el espacio discursivo?. Elimina esta
parte de la industria que no te gusta, los sellos y los sistemas de distribución,
OK, y entonces vas a hacer este cambio, dónde está el espacio discursivo?. Está
en las publicaciones online?. Cómo es que las revistas online constituyen un público,
en un sentido práctico?".
El problema de cómo construir un público, como
engendrar colectividad en condiciones de solipsismos de redes de trabajo, donde
la cultura es consumida a través de reproductores de MP3 y terminales de
computadora, es ahora un tema urgente para la izquierda. La destrucción del
mismo concepto de lo público, su relegación al status de un fantasma o una
fantasía, ayudó a preparar el camino para la privatización masiva que el
neoliberalismo ha perseguido con tanto vigor, y del cual sus desastrosos
impactos en la planificación, educación y el financiamiento en investigación y
desarrollo sobre de HIV y SIDA, los proyectos de Ultra-red se han encargado de
seguir.
Su búsqueda de construir una versión de lo
público que no tenga connotaciones de homogeinización y normativas los ha
llevado a tener conflictos con instituciones de arte. "Desde mi experiencia",
Graham dice, "habiendo trabajado en museos por varios años como educador, esta
questión acerca de un público, "el público en general", el discurso alrededor
del concepto de público, ha sido proyectado hacia la idea de audiencia,
parece".
La concepción de la "esfera pública burguesa",
dice Graham, continúa operando en museos y galerias, las cuales, ella asevera,
tratan de parecer que se dirigen hacia una idea de público "general" cuando en
realidad en la cabeza tienen "electorados específicos".
"Yo creo que hay una manera de pensar este
problema", dice Rhine, "y esta es que el espacio público es normalmente
entendido alrededor del desarrollo, y no alrededor de la práctica: quién tiene
la autoridad technocrática para reorganizar y desarmar y reconstruir el espacio
público versus cuáles son realmente las prácticas que producen un espacio
público?". En "needle exchanges"[3]
y en parque públicos, continúa Rhine, "hay una práctica colectiva, la cual es
un uso alterno o un uso contrario de un espacio público que pone crisis las
mismas definiciones. Quiero decir, era una cosa tan menor pensar de que podés
ir a un espacio y hacer la grabación de un lugar y que esos sonidos, de alguna
forma, existirían separados de la manera en que esos lugares son usados,
incluso al nivel de un parque público. Nosotros captamos los sonidos de grillos
y pájaros, pero esos sonidos, la constitución del espacio como naturaleza; es
producido, es construído minuciosamente, es una práctica. No hay tal idea de
espacio público que exista ahí afuera, esta es una formulación que amamos, esta
cosa de Althusser, entonces estas ideas solo existen en su práctica. En este
sentido, si queremos pensar de esa forma, entonces podemos pensar sobre cuál es
la relación entre el urbanizador que dice, no, les vamos a dar mejores
viviendas si los desplazamos a todos? Esa es la práctica; no la idea de una
mejor vivienda, la idea de mejores proyectos de vivienda; la práctica es el
desplazamiento."
Un pregunta crucial para Bojadzijev, es "Quién
determina las frontes, quién dice esto es privado, esto es público". Shoppings,
transporte "público", hasta el espacio en el cual estamos hablando actualmente,
una cafetería en una universidad: estas supuestamente zonas públicas están,
cada vez más, adueñadas y controladas por intereses privados, los cuales, sin
embargo, no pueden ser desenredados del poder de estado. "Una situación clásica
en Estados Unidos", dice Rhine, "es un abuelo de 70 años que está caminando en
un shopping comercial vistiendo una remera anti-bélica, es arrestado por
discurso político. Hay millones de estas historias. Cómo es posible? Estoy
caminando en un espacio público? No, no lo estás.". Todo esto le da un sabor
extra al prolongado interés de Ultra-red en politizar la teoría y la práctica
del Ambient. La New
Sincerity constituye una especie de "Música para shopping
malls"-pero, puede ser construido un espacio acústico diferente, y con ello un
nuevo público?.
La inestabilidad de lo público y lo privado
concierne a al proyecto más recientes de Ultra-red en el museo Tate Britain de
Londres, We come from your future,
que fue organizado alrededor de una pregunta simple y resonante: cuál es el
sonido del anti-racismo?. "Al Parecer", Bojadzijev resalta, "la ciudadania está
determinada por el estado, lo que no es más verdad. Cada vez hay más trabajos
entre ONGs, organizaciones super-nacionales y aparatos de estado que organizan
todo esta situación alrededor de la migración; si uno piensa sobre
organizaciones de seguridad privada que cuidan campos de detención, eso no es
más público, y todo esto importa en los términos sobre quién determina quién es
ciudadano de un país, incluso la frontera entre lo público y lo privado; estos
son los puntos que son realmente interesantes, y que van a reformar
definitivamente cómo va a ser el anti-racismo en el futuro".
En su foco en el racismo y la migración, We come from your future continúa a dos
de las ediciones más poderosas de Public
Record, Play Kanak Attak del 2005
y Plaza Mariachi por Unión de Vecinos del 2006. Play Kanak Attak nos lleva en un tour
procesado electrónicamente por los sitios alemanes anti-racistas, moviéndose de
los beats intermitentes y gárgaras digitales de "Ghetto Express" a la quietud elegíaca de "Siyaset Giris" y el pulso de glitch de "Movement for Airports", cuyo conmovedor "mensaje a los refugiados"
es una Music for Airports muy
diferente de lo que Eno pudo haber divisado. Plaza Mariachi construye un sobrenatural paisaje sonoro abstracto
insistentemente interrumpido por huellas de la música de la calle hecha por
grupos mariachis desplazados de México al Este de Los Angeles.
Es tiempo para que Ultra-red empiece a
investigar el racismo en la
Gran Bretaña de la New
Labour[4], donde las
antagonias de clase y debates sobre servicios públicos inadecuados han sido desviados,
hace mucho, por temas relacionados con la raza y la inmigración. Una falta en
los proyectos de vivienda gubernamentales es acusada, no al gobierno por no
construir viviendas sino a los inmigrantes por ocupar las pocas casas que
quedan. La nueva retórica oficial de la "diversidad" del New Labor inglés no coincide con las terribles realidades del racismo
en la Gran Bretaña moderna,
como Graham descubrió en su trabajo con The
Monitoring Group en el suroeste de Inglaterra.
"Había
una gran variedad de oficinistas en cada ciudad en las que estuvimos, había
mucha discusión acerca de la diversidad, hubo discusiones en servicios sociales
sobre inclusión, donde estaban encontrando desacuerdos todo el tiempo, entre
eso y todas las realidades experimentadas por las personas".
La
migración es el lado desconocido la globalización capitalismo. Pero mientras el
capital vuela libremente entre fronteras, el movimiento de las personas
permanece restringido. Nada de esto le es extrínseco a una escena de música
experimental en la cual los festivales internacionales cumplen un importante
papel. Es más, las semillas de We come
from your future fueron sembradas allá por el 2001, cuando Ultra-red había
sido invitado para tocar en el festival Sonar
de Barcelona. En ese momento, recuerda Rhine, estaban trabajando con "un grupo
primariamente Latino pero también había algunos músicos del Caribe que también
eran trabajadores asalariados durante el día y ellos tenían todo un análisis
sobre la cultura popular, la organización y muchas más cosas, pero ninguno de
ellos tenía el status legal para poder ir con nosotros al Sónar, entonces
quiénes somos nosotros que si podemos viajar?. Leonardo tiene una "green card"
por eso puede viajar. Entonces, todo esto impone una pregunta acerca de quién
logra circular dentro de toda esta esfera cosmopolita de la
música electrónica?. Pero quién no puede
circular?. Y qué tipos de formas culturales pueden circular?. Y cuáles tipos no
pueden circular?. Y entonces, eso pone en cierto movimiento el cuestionamiento
acerca de qué tipos de políticas logran poder circular y qué tipos no pueden
circular".
Publicado en The Wire, septiembre 2008
Traducción: Emi
[1] N. del T.: La Nueva Sinceridad, New Sincerity, en esta caso hace referencia a los músicos
cantautores folk que, a principios de los años 2000, resurgieron el género
mezclándolo con psicodelia, pastoral, también llamado free folk o freak folk,
i.e. Devendra Banhart, Iron & Wine, The Sunburned Hand of the Man.
[2]N del T.: El
concepto de Hauntology (Hauntologia)
fue introducido por el filósofo Jaques Derrida en su trabajo "Espectros de Marx" en 1993. El término
está conformado por la unión de dos palabras, haunt (espectro o fantasma) y ology
(el sufijo logía) en el cual Derrida
trataba de lidiar con la el estado paradógico del espectro, el cual es ser y
no-ser al mismo tiempo.
Estos
conceptos nacieron en respuesta a lo que los neoliberales económicos, como Francis Fukuyama, llamaron " el fin de
la historia", la finalización del diálogo histórico entre la izquierda y la
derecha, con la voluntad de dejar en claro lo innecesario de seguir luchando
por ideas que no sean las de establecer un gobierno democrático liberal de la
civilización occidental. Trata de reflejar la persistencia del concepto
(utópico) de revolución a pesar de su aparente radicación de la Historia y de la
política. Frente a eso el concepto de revolución política y social toma un aspecto fantasmal, de estar y no estar
presente, aparentemente borrado pero igualmente palpable en las huellas y ecos
de apariciones inexplicables. Del pasado con sus promesas de futuro.
La
idea sugiere que el presente solo existe en relación con el pasado y que la
sociedad, después del fin de la historia,
empezará a orientarse hacia ideas y estéticas que son pensadas como rústicas,
bizarras y desactualizadas, esto es, hacia un "fantasma" del pasado.
Derrida
sostiene que con este nuevo alineamiento intelectual, el fin de la historia es
insatisfactorio e insostenible. Lo que deja en claro que siempre se va a estar
en relación con el pasado, con los "fantasmas del pasado", para poder seguir
adelante. Una visión del futuro de la historia a ojos de lo que demandaban los
espectros del pasado.
El
poder de este concepto fue tomado y traspuesto, en mayor o menor medida, por
ciertos críticos de rock para identificar algunas vagas redes de bandas
contemporaneas que estuvieron jugando que la imaginería de los fantasmas, espectros,
lo inexplicable, el retorno de lo culturalmente reprimido, mientras que al
mismo tratan de hacer una música genuinamente "sobrenatural".
Se
trata de ser encantado o embrujado por hechos que nunca han sucedido, esos
futuros que nunca llegaron a materializarse y permanecieron como espectros.
Los
referentes más importantes de este acercamiento son los sellos Ghost Box y Mordant Music. Estos evocan cierta tendencia de música electrónica
"futurista" que fue más notable en los 70s, como por ejemplo los experimentos
de la BBC Radiophonic
Workshop. Escuchar este tipo de música es como un retorno figurativo a una mirada de un futuro que nunca fue, un
sueño visionario que se tuvo una vez pero que desapareció de la memoria
colectiva.
Si
bien tienen una relación transversal con la "hauntología"
tal cual el concepto de Derrida, el parelelo se produce con las ideas por las
cuales estos grupos están interesados. Un futurismo perdido, un espíritu de
idealismo utópico que parece haber desaparecido en los últimos años pero que
ellos asocian con el modernismo arquitectónico post-Segunda Guerra Mundial, los
primeros días de la música electrónica, las grandes obras de mejoras y
edificaciones. Entonces se produce una especia de nostalgia radical, una mirada
hacia atrás de las miradas hacia el futuro de ese momento. The Focus Group y Belbury
Poly del sello Ghost Box son un
ejemplo. También grupos como The
Caretaker con sus mezclas de discos de 78rpm y su retorno a las esperanzas
de la pre-guerra. Las trabajos de recuperación de un pasado de Trunk Records y hasta los nuevos
sonidos provinientes del dubstep con artistas como Kode9 o Burial, al que
se lo asocia con el ideal de un espacio de ocio libre como las raves o fiestas
ilegas cuando el mismo confiesa nunca haber concurrido a alguna.
La
palabra "hauntology" ha generado mucho interés porque también se relaciona con
muchas de las cosas que están sucediendo en el arte moderno (la tendencia a
trabajar alrededor del concepto de archivo y lidiar con cuestiones relacionadas
con la memoria colectiva) y en el ámbito académico (con el boom de estudios
relacionados con lo espectral, lo inexplicable, el trabajo con las ruinas, los
restos, la basura, relacionado con el duelo y la memoria). Muchos tratan de
dejar delineada la distinción entre esta visión y las referencias culturales
vacías del postmodernismo (la sampleadelia vacua sería su referente musical).
Los bandas hacen conexiones entre música, cine, libros, TV, la pasión por lo
esotérico y el pasado oculto histórico, el diseño, con ediciones de
desarrollado nivel estético.
[3]N del T.:
Los programas de "needle exchanges" se tratan de políticas sociales,
gubernamentales o no, basada sen la filosofía de "reducción de daños", en las
cuales usuarios de drogas intravenosas pueden conseguir en forma gratuita o a
un costo menor aguajas hipodérmicas y otros recursos relacionados. Se los llama
"exchanges" (intercambio) porque algunos de estos programas requieren de la
entrega agujas usadas para entregar una igual cantidad de agujas nuevas.
[4]N. del T.:
El "New Labor" es el nombre con el
que se bautizó la nueva dirección política tomada por una excisión del
tradicional Partido Laborista del Reino Unido. Este sector del partido fue
considerado modernista dentro del mismo al tomar posiciones más hacia la
derecha del espectro político. Actualmente, en el año 2008, Tony Blair,
representante de la línea, es el Primer Ministro de Inglaterra.