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Notas sobre los 00s: La década musicalmente fragmentada [por Simon Reynolds]
Escrito por Planeta X   
lunes, 28 de diciembre de 2009
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Notas sobre los 00s: La década musicalmente fragmentada [por Simon Reynolds]
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>> Esta nota salio en la periodico The Guardian (UK) el 7 de diciembre del 2009

>>Traducido por Franco Ingrassia

>>http://www.esteticasdeladispersion.blogspot.com/


 

Estaba mirando la lista de los 200 mejores discos de la década de Pitchfork. Y noté algo extraño sobre el top 10. Es obvio que hay un límite en lo que se puede leer en una encuesta de críticos. Pero Pitchfork es una de las pocas instituciones que puede decirse que resulta influyente, en términos del material que cubre y de los juicios que formula. Pitchfork a la vez lidera y refleja a un público que es sustancial y sin embargo relativamente definido. Podríamos llamarlo “post-indie”, lo que significa que Pitchfork es lo más cercano, en la era moderna, al NME de los años posteriores al punk (cuando su perspectiva era distintivamente rockera pero con una apertura a música situada por fuera de este esquema, desde el reggae al disco, pasando por el funk, África y el jazz). Los participantes en la encuesta –el staff de Pitchfork- son personas que pasan muchísimo tiempo escuchando de forma intensa un rango realmente amplio de música. Así que parece improbable que su evaluación colectiva de lo que resultó importante en la última década esté privada de significancia. Y, en todo caso, en función de abrir el debate, voy a avanzar tomando como presupuesto que los resultados de esta encuesta significan algo.

 

 

Entonces, ¿qué era lo intrigantemente extraño de su top 10 de la década? Lo que inmediatamente me impactó fue que siete de los discos eran del 2000 y el 2001, con un disco del 2002 y otro del 2004. El único disco editado en la segunda mitad de la década era Person Pitch de Panda Bear. ¿Qué significado podría derivarse de esta densa agrupación (ocho de diez) de los “más grandes discos” en los primeros tres años de la década? Dos interpretaciones son posibles: O la música se deterioró a medida que los 00s avanzaron o se volvió cada vez más y más difícil para la gente establecer un consenso sobre qué grupos o discos eran importantes. La primera posibilidad parece improbable, así que voy a tener que elegir la segunda. Lo cual resuena con el modo en el que la década se sintió: diaspórica, con escenas astillándose en sub-escenas, con la formación de bunkers según los distintos gustos, con el aumento de la probabilidad de que la pregunta “Escuchaste a X?” se encontrara con un gesto de negación con la cabeza o con una mirada de incomprensión.

 

Me pregunto si mi propio ranking de discos tendría una forma similar al de Pitchfork –es decir, una lista masivamente sesgada hacia los primeros años. Casualmente, ya había participado en una encuesta de críticos similar organizada por Stylus, un webzine que constituyó el “amistoso rival” de Pitchfork hasta que fue cerrado unos años atrás. Sus autores se han reconvocado para una edición especial de balance de la década (los resultados, más un conjunto de ensayos estarán disponibles en algunas semanas). Revisando mis propias elecciones, me sorprendí al ver que el top 10 (e inclusive los 50 discos que elegí en total) estaban equilibradamente divididos entre la primera y la segunda mitad de la década. Ninguna declinación de la calidad según mi propia opinión entonces. Pero al inspeccionar la lista con mayor detenimiento descubrí que mis elecciones provenientes de los primeros años de los 00s eran notablemente más consensuales, incluso “de cultura media”: Kid A de Radiohead, The Blueprint de Jay-Z, Discovery de Daft Punk, Since I Left You de The Avanalches (los cuatro aparecen también en el top 10 de Pitchfork), Original Pirate Material de The Streets, The College Dropout de Kanye West, Boy in Da Corner de Dizzee Rascal. Mientras que mis discos preferidos de la segunda mitad de la década eran llamativamente más idiosincráticos: discos del catálogo del sello Ghost Box, Black Moth Super Rainbow, Dolphins Into the Future, Mordant Music, High Places… grupos que ciertamente tienen fans, pero que están muy lejos de ser centrales. Esto me llevó a preguntarme si el mismo síndrome estaba afectando al resto del mundo. ¿Estamos todos distanciándonos de todos los demás?

 

La fragmentación del rock/pop ha estado operando desde que tengo memoria, pero esta década parece haber cruzado un umbral. Hubo tanta música en la cual interesarse e investigar. Ningún género desapareció, todos siguieron adelante, lanzando productos, hacienda proliferar a los retoños sonoros. Tampoco se retiraron los músicos a medida que fueron envejeciendo; los que no murieron siguieron sacando cosas, empujándose junto con artistas más jóvenes que confiaban en avanzar hacia la luz. Es tentador comparar la música de los 00s con un jardín ahogado por la maleza. Excepto que se un lecho de flores ahogado por demasiadas flores sería una imagen más exacta, porque mucha de la producción fue buena. El problema no es sólo la cantidad sino la calidad multiplicada por la cantidad. También estaba el pasado, disponible como nunca antes, compitiendo por nuestra atención y afección. El descenso de los precios de los estudios caseros y las tecnologías de grabación digital, combinado con la riqueza histórica que los músicos pueden absorber y recombinar intensificó la calidad de la producción musical. Pero el resultado de toda esta sobreproducción fue que “nosotros” fuimos diseminados a lo largo de un vasto terreno sonoro. Es por ello que hay tan pocas coincidencias entre las distintas encuestas de fin de año o de fin de la década publicadas en las revistas musicales. Si incluso una comunidad relativamente no-difusa como Pitchfork sólo pudo encontrar su centro alrededor de discos que salieron en los primeros años de los 00s, esto sugiere que el deslizamiento de la cultura entera hacia la entropía se está acelerando.

 

Esta idea es planteada en uno de los comentarios del top 10 de Pitchofork, en torno a Funeral, el disco de Arcade Fire del 2004 que figura Nro. 2 en su lista. Escribe Ian Cohen: “Ya sea por los cada vez más fraccionales hábitos de escucha o por la creciente habilidad para hacerse escuchar de los disidentes, Funeral sigue sintiéndose como el último ejemplar de su tipo, un disco indie que, sonando capaz de conquistar el universo era exactamente eso lo que conseguía”. Señalando el principal déficit de la blogósfera (el hecho de que acordar con la opinión de los otros no genere ningún tipo de valor narcisista) Cohen agrega que “la hipérbole de consenso con la que se encontró Funeral tuvo como consecuencia que cualquier otro disco que amenazaba con alcanzar ese nivel fuese escrutado de modo severo o incluso directamente condenado al escarnio.” Y concluye, melancólicamente, que “aun así, nos preguntamos si alguna vez volverá a suceder algo como Funeral –algo que me diga que a medida que la música se vuelva más y más disponible en la próxima década, todavía podremos atravesar todo ello con la esperanza de poder encontrar algo con la fuerza unificante y con la increíble carga explosiva emocional que sólo discos como Funeral pueden generar”. Lo que Cohen está diciendo aquí sugiere que mis dos interpretaciones de la perspectiva de Pitchfork pueden tener mayor relación de la que había pensado: quizá haya una conexión íntima entre valor musical y consenso.

 

Es que tengo una corazonada. Yo creo que si uno tuviese que armar una selección de los mejores 2000 discos de cada década del pop y compararlos, entonces los 00s ganarían: vencerían claramente a los 90s, bastante bien a los 80s y vapulearían a los 70s y los 80s. Pero también estoy convencido de que si uno tuviese que comparar los mejores 200 discos el resultado sería el inverso: los 60s le ganarían ajustadamente a los 70s, los 70s obtendrían una victoria apenas mayor sobre los 80s, que claramente vencerían a los 90s y que los 90s le harían morder el polvo a los 00s. Es sólo una corazonada –pero tiene resonancias de verdad. Porque creo que los puestos más altos de este tipo de listas exigen algo más que mera excelencia musical: también tiene que estar presente un “factor X”, esa calidad difícil de definir que suele llamarse “importancia” o “grandeza”.

 

La importancia rara vez es un aspecto puramente intrínseco de la música misma o del genio de su creador. Un componente crucial de lo “importante” es el impacto y la recepción: lo que la audiencia le aporta a la música. La “fuerza unificante” de Cohen no es por entero inherente al disco; debe, hasta cierto punto, pre-existirlo, buscarlo, verse reflejada en él. En cualquier caso, la significación es siempre un proceso biunívoco. Parte de las razones por las cuales los Beatles alcanzaron la grandeza de forma repetida es porque sabían que el mundo estaba esperando; esto los hizo estar a la altura de la ocasión. Existe un ejemplo relativamente reciente de este síndrome: la edición, a fines del año pasado, de Chinese Democracy de Guns N’Roses y 808s & Heartbreak de Kanye West (escribí sobre ambos aquí). El primero era un fallido intento de resultar importante, el grotesco y desagradable espectáculo de alguien tratando de superar las expectativas; el segundo era un convincente ego-drama acerca de una herida narcisista representado en el mayor escenario posible.

 

El resultado de la sobrecarga de “cantidad x calidad” es que aquellos optimistas implacables que anualmente corean que el año ha sido fantástico y que “cada año se produce más buena música que el año anterior” están en lo cierto. Pero los previsibles gruñones que se quejan de las deficiencias de la cosecha anual también lo están. Más y más música entre buena y excelente se produce cada año pero ese mismo hecho frustra la emergencia de la música realmente grandiosa, sofocándola. Cuando mayor es la diseminación, más nos diseminamos “nosotros”. Y es incluso peor: a medida que los artistas internalizan la reducción de expectativas, el ciclo menguante sigue descendiendo en forma de espiral.


[el artículo en inglés puede leerse aquí]

 

para leer más textos de simon reynolds http://blissout.blogspot.com/


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  Comentarios (59)
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 21 Escrito por Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla website, el 08-01-2010
Ante todo, gracias Franco por traducir la nota!.  
 
Queria agregar una cuestión que quizás vaya de la mano de lo que discute. ¿Los shows masivos que se dan hoy en día se deben a que "somos más habitantes", a que "somos más consumidores" o a que se busca desesperadamente un pedacito "físico" ante la virtualidad?. 
 
Porque no sólo que va mas gente a ver cualquier cosa (cualquier cosa en serio!), sino que , por ejemplo, en los estadios se fue fraccionando el campo de modo que el nuevo orden de la cosa es : unos pocos que ven al artista directamente, una "clase media" que ve al artista chiquito y grande la pantalla y los "marginales" que ven la pantalla lejana y nada de artista.
 22 Escrito por Peces Voladores website, el 12-01-2010
¿Estamos todos distanciándonos de todos los demás?. 
Nosotros no. 
Unite a nosotros en este link 
 
http://www.youtube.com/watch?v=_mKXfGq_f94 
 
Peces Voladores
 23 Escrito por Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla website, el 12-01-2010
cristián....todo lo ke decís tiene mucho sentido, demasiado para tomarlo a la ligera....no pienso decir nada hasta ke termine de enteder el espesor total de tu enunciado, cosa ke aún no pasó jaja. lo mejor es ke me dejaste pensando largo rato.  
con respecto a lo ke dice marcos acá arribita, posta ke es así!! los shows están cada vez más estratificados económicamente...al menos los grandes...es realmente deprimente ver como se repiten eskemas del mundo en el ke vivimos a diario para transladarlos a ese entorno ke en alguna época había sabido eskivarlos....kizá soy un romántico empedernido, pero el mundo de la música tiene ese noseké ke da la sensación de estar bordeando las jerarkías y me gusta cuando eso se dá.....por eso trato de no asistir a eventos fundados en esas divisiones. el último ke fuí (el del seniorito Bobby D en el hipodromo) me hizo sentir muy mal y me prometí no repetir la experiencia.....aguante el underground! 
saludos!
 24 Escrito por ratarata2007 website, el 17-01-2010
http://www.youtube.com/watch?v=eWu-GBZx99w
 25 Escrito por Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla , el 17-01-2010
http://www.criterios.es/pdf/fosterpluralismo.pdf
 26 Escrito por Emi, el 17-01-2010
Me engancho. Coincido totalmente con lo que remarca Cristián acerca del deseo errante y cómo las marcas buscan deliveradamente captar la atención y el potencial posterior consumo. La música, en cualquier formato (en vivo-grabada-reproducida) creo que pasa a formar parte de un evento más de ese desenfreno.  
La disponibilidad de poder escuchar nuevas músicas, caminos, es; actualmente; infinita. Podemos "probar" algo y si no nos gusta seguir descartarlo o continuar en su búsqueda por otros caminos; ya sea buscando discos anteriores de ese artista, influencias, diversificaciones, etc..
 27 Escrito por Emi, el 17-01-2010
Eso es invaluable y actual considerando todo lo que 
teníamos que "pensar" y  
"sopesar" al momento de comprar un casette, vinilo o disco anteriormente. Lo que nos lleva a que, al mismo tiempo, esa inmediatez relacionada con la adquisición de un producto musical le quite el "valor extrínseco" que uno le impone a la obra. Entonces pasan discos y discos y discos y algunos se escuchan mucho tiempo (mucho menos que antes de la era del  
p2p); otros se "pican" y si no gusta pasan a mejor vida en la  
casa momentanea de la papelera de reciclaje.  
Muchas veces me pregunté si esa posibilidad de tener acceso a todo cambió nuestras búsquedas o voluntades respecto de la música. Algo cambió en el hábito, es innegable, pero la necesidad de búsqueda o apertura a la sorpresa depende de cada uno, a mi parecer. Depende de cuánto uno pueda "domar" ese  
"deseo errante" al que hacía referencia Cristián.
 28 Escrito por Emi, el 17-01-2010
De qué otras cosas dependen esos encuentros fortuitos con  
gemas de la dispersión sonora?. Qué blogs-revistas-críticos lees. También se podría decir; cuántos y cómo?. Cual es tu  
límite, donde parás. A mi entender eso solo depende de la curiosidad y deseo de cada uno. Yo agradezco poder escuchar cosas que nunca podría haber hecho si tuviera solo acceso a través de la compra de un disco. 
Cómo apoyo yo a que ese artista que me gusta pueda seguir haciendo música (en caso que realmente me interese, no?). Creo que hay dos formas, una tangible, comprando el disco, 
eventualmente (cosa que rara vez pasa) y yendo a sus presentaciones.
 29 Escrito por Emi, el 17-01-2010
Hay otra intangible que tiene que ver con dar a conocer a otros lo que hace. La idea de las redes sociales y la accesibilidad a ellas permite que al momento de conocer  
algo copado pueda darse a conocer a cualquier otro que esté atento e interesado. Esto generaría una especie de escala económica (mucho más rápida que antes) que sería aumentan los fans-interesados-más gente visita sus páginas y bajan sus  
discos-las marcas que están atentas a ese deseo \"invierten\"  
dinero en ellos (sponsoreando eventos, contratándolos para que \"opinen\" sobre su producto, vendiendo el producto directamente, siendo usuarios exclusivos de los mismos).  
Estos nos lleva a uno de los aspectos de lo que planteaba  
Marcos sobre la estratificación en el consumo de eventos en  
vivo (sobre la necesidad de búsqueda de lo \"real\" en los  
eventos, no lo tengo muy claro todavía). Las compañias y 
artistas ya no ganan lo que ganaban antes y sus ingresos  
devienen principalmente de giras y s...
 30 Escrito por Emi, el 17-01-2010
..sus presentaciones en vivo.  
Esto hace que el valor del cachet sea mayor y mucho más si le sumás que están en un país con un tipo de cambio que no es muy beneficioso. A mi entender esto no tiene solución, es un negocio y se va a buscar la mayor cantidad de beneficio posible de el. Excepto que gente con otras intenciones traigan cosas interesantes y no busquen un rédito eso no va a suceder.  
En ese caso el \"deseo errante\" está contenido y debe elegir. 
Coincido con Simon Reynolds cuando hace referencia a la  
\"reducción de expectativas\" y su correlato en la calidad de la  
música pero no creo que la \"diseminación de los gustos\" sea algo contraproducente.
 31 Escrito por Emi, el 17-01-2010
Esa traspolación de información a través del mundo (mediante la red) creo muchas veces genera \"internalizaciones\" creativas. Entonces el baile funk brasilero (que ya estaba influenciado por el electro de, digamos, el bronx) se traspone en Londres cuando un chico los modifica y lo mezcla con el 2step, garage o rave y hace bailar a todo Londres (y por ende, gran parte del mundo) con su \"interpretación de eso\". La cumbia que pasa a ser  
\"electrónica\" afecta a un escandinavo y se produce otra cosa. El hip-hop crunky le vuela los pelos a un pibe en  
Glasglow-Escocia, que lo mezcla con ruiditos 8bit y arma una cosas nueva se llama Wonky.
 32 Escrito por Emi, el 17-01-2010
Todas esas \"diseminaciones\" o, mejor, \"polinizaciones\"  
permiten que la música avanze. Sí, los gustos están mucho más \"especificados\" y no se generan tantas voluntades de masa, pero, qué importa?. La \"fuerza unificante\" siempre está esperando ahí fuera, por más que no creamos en ella, nunca vamos a saber si volverá. Solo resta seguir intentando.
 33 Escrito por Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla , el 20-01-2010
creeria que la masificacion de los shows en vivo es lo que trajo aparejada la desaparicion fisica del disco ... es el fenomeno de "el yo estuve ahi" , ya no es tener, es hacerla para contarla, aunque lo que vayan a ver sea cualquier verdura ...
 34 Escrito por Brian Eno website, el 21-01-2010
Creo que los discos fueron simplemente una pequeña burbuja en el tiempo y que quienes se ganaron la vida con ellos tuvieron suerte. No hay ninguna razón por la que alguien debió haber ganado tanto dinero vendiendo discos excepto que todo se conjugaba para ello en este periodo de tiempo. Siempre supe que se acabaría tarde o temprano. No podía durar, y ahora se está terminando. Me importa muy poco que así sea y me gusta lo que está pasando. La era del disco fue sólo un accidente. Fue un poco como cuando tenías una fuente de grasa de ballena en 1840 y ésta se podía usar como combustible. Antes de que llegara el gas, si uno comercializaba grasa de ballena, era el hombre más rico de la Tierra. Entonces llegó el gas y tu grasa de ballena ya no servía para nada. Lo siento, amigo – la historia sigue su curso. La música grabada es igual a la grasa de ballena. Tarde o temprano, otra cosa lo reemplazará.
 35 Escrito por j, el 22-01-2010
vuelvo a la charla.. la diversificacion d los gustos existe, y coincido con emi en q es cada vez mas marcada, pero a mi entender solo se da d esa forma en los estratos mas \"especialzados\", es decir los oidos mas entrenados (altos escuchas, musicos, algun q otro periodista). x lo demas hay productos (monstruos quiza) q aglutinan enormes masas d escuchas (o mas bien oyentes) / compradores / consumidores. lo q es llamativo es el bajo nivel d cultura (o culturizacion) q este \"arte\" ejerce sobre los demas, repecto a fenomenos como la masificacion del jazz, o incluso la beatlemania. el arte masivo ha ido perdiendo gradualmente su contendido \"artistico\", en lo q repecta a la definicion del arte q da adorno mas arriba.
 36 Escrito por j, el 22-01-2010
creo q la diseminacion es positiva (solamente) si en todas las vertientes se ecuentran semillas de ese factor superador q tiene el arte, eso q nos inspira a tratar d vivir d otra manera. coincido con emi tambien en q la contra-difusion es la clave, y lo bueno d todo esto es q tenemos las herramientas a nuestro alcance. creo q nos falta dar un paso mas (quiza en el interior de c/u) hacia la organizacion / proteccion / difusion de estos valores superadores del arte. jugarnosla un poco mas, ser militantes afuera de nuestros ipods, antes q la apatia y el aburrimiento terminen de morfarnos. 
brindo por la discusion mas jugosa q tuvo este blog en mucho tiempo!!!!!
 37 Escrito por Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla , el 28-01-2010
varios comentarios dejados (post post, por ejemplo) son un calco de de los dichos de Simon Reynolds. Seria bueno que estos foristas dejasen sus comentarios "antes" que Simon Reynolds suba los suyos. Al final todos publican fotocopias de blissout, pero malas.
 38 Escrito por post post, el 30-01-2010
pero, atilio, si dejara mi comentario "antes" de que Simon Reynolds suba los suyos sería pre post y no post post!
 39 Escrito por Preguntón post Atilio, el 31-01-2010
Y los tuyos Atilioweb donde están?. O la onda es como siempre, señalar algo (de opinión personal, por cierto) y no decir nada que sustente lo dicho. A mi suena a "oposición" política :).
 40 Escrito por j, el 01-02-2010
lo q es realmente malo es la palabra "blissout", demuestra un canchereo innecesario, y tiene olor a termino mal aplicado, cuteandpasteo mal traido a colacion..


 
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